3 de marzo de 2014

El peso de las mochilas

La vuelta del ciclo lectivo implica numerosas preocupaciones para los padres. Pero de todas ellas, hay una que suele ser ignorada y resulta ser de vital importancia: el peso de las mochilas en las espaldas de los chicos.
Lo cierto es que no detenerse en la relevancia de este tema puede desembocar en daños para los pequeños. Ahora bien, ¿en qué hay que fijarse con especial atención?
Son dos los aspectos principales: el peso que se carga en la mochila, por un lado, y la forma en que se coloca, por otro. Un dato que no hay que olvidar es que, según se estableció desde la medicina, un niño no debería cargar más que un diez por ciento de su peso corporal total. Es decir que un niño que pesara treinta kilos no podría cargar más de tres kilos en su espalda.
Una mochila con demasiado peso o mal utilizada puede provocar, entre otros males, desviaciones en la columna. Es lo que se conoce con el nombre de “subluxaciones vertebrales” que, según su gravedad, son capaces de disminuir o incluso cortar por completo el flujo del impulso nervioso.
Si bien los menores están sujetos a este flagelo a causa de golpes o caídas comunes, es fundamental que los padres los liberen de sufrir pesos innecesarios en la espalda.

Las mochilas carrito son las más recomendables.

¿Qué podemos hacer?


Por suerte hay varios consejos que pueden darse para ahorrar malestares a nuestros hijos. Lo más recomendable es optar por las mochilas “carrito”, que cuentan con ruedas, lo que le permite al niño arrastrarlas sin tener que soportar pesadas cargas.
En caso de que se trate de mochilas tradicionales, es fundamental tener en cuenta algunos tips. Elige las que tienen el respaldo acolchado. Aparte, hay que saber cómo distribuir los elementos en función del peso. Lo mejor es colocar los más pesados pegados a la espalda y bien centrados, de manera que el peso no se desbalancee, provocando que el niño se desequilibre hacia uno de los lados.
Además, hay que erradicar la costumbre de cargar la mochila por una sola tira, puesto que también se generarán desequilibrios que perjudicarán la columna y los hombros.
Por otro lado, hay que organizar los elementos y carpetas de modo que los niños no lleven todo todos los días. Separar las carpetas y libros teniendo en cuenta los días en que se dan las asignaturas ayudará a reducir en buena medida el peso.
Para terminar, se estableció que no es conveniente cargar la mochila por un lapso mayor que quince minutos; y claro, se recuerda el enorme valor que tiene fomentar la actividad física en los niños, lo que redundará en un cuerpo más fuerte, balanceado y con una postura correcta, factores que ayudarán a prevenir este tipo de dolencias.

Hoy en la Salud, Actualizado el: 3/03/2014


2 comentarios:

Miryam dijo...

Y saber que hay insittuciones educativas que aparte de pedir tantos implementos, prohiben utilizar este tipo de maletines dizque por contaminación auditiva.

Juan Pablo R dijo...

Muy buen dato, Miryam, muchas gracias por el aporte.

Publicar un comentario